Contenidos para tu web: qué preparar antes de empezar
Checklist de los contenidos para tu web que conviene tener listos antes de empezar: textos, fotos, logo, datos de contacto y accesos. Evitá demoras.
La causa número uno de demora en un proyecto web no es el diseño ni la programación: es esperar los contenidos para tu web. Textos, fotos, logo, datos de contacto. Un estudio puede tener todo listo para arrancar y quedarse en pausa semanas hasta que llegue el material.
Esta guía es una checklist para que llegues al inicio del proyecto con todo preparado. No hace falta que esté perfecto: alcanza con que exista una primera versión. Lo demás lo ajustamos juntos.
Por qué importa tener los contenidos a tiempo
Los plazos de un proyecto web suelen contarse desde que se aprueba el alcance y se entregan los contenidos. Si el material llega tarde, el plazo se corre. Además, diseñar con textos e imágenes reales da un resultado mejor que rellenar con texto de ejemplo, porque el diseño se adapta a lo que de verdad vas a mostrar.
Contenidos para tu web: los textos
Tenés que tener escritas, al menos en borrador:
- Quién sos y qué hacés, en pocas líneas. Pensá como si se lo explicaras a alguien que no te conoce.
- Tus servicios o productos, con una breve explicación de cada uno.
- Para quién trabajás y qué problema resolvés.
- Por qué elegirte: tu experiencia, tu forma de trabajar, lo que te diferencia.
- Preguntas frecuentes: las cinco dudas que más te hacen tus clientes.
- Un llamado a la acción: qué querés que haga la persona al final (escribir, reservar, comprar).
No te preocupes por redactar perfecto. Si escribir no es lo tuyo, mandanos notas sueltas o un audio y lo ordenamos. Si querés definir mejor qué decir, una estrategia de contenido ayuda a ordenar los mensajes.
Las imágenes y el logo
- Logo: en el mejor formato que tengas. Lo ideal es un archivo vectorial (por ejemplo, SVG o PDF) y una versión con fondo transparente (PNG). Si no tenés logo o está desactualizado, podemos trabajarlo con un servicio de diseño y branding.
- Fotos propias: del local, del equipo, de tus trabajos terminados y de tus productos. Las fotos reales generan más confianza que las de bancos de imágenes.
- Calidad: mejor una foto nítida y bien iluminada que veinte borrosas. Si sacás las fotos con el celular, buscá luz natural y una cámara estable.
- Derechos de uso: usá solo imágenes que puedas usar. Las de tu proveedor, de un banco gratuito o de otro sitio pueden tener condiciones que respetar.
- Colores y tipografías de tu marca, si ya los tenés definidos.
Los datos del negocio
Reuní, con la escritura exacta con la que querés que aparezcan:
- Nombre del negocio o razón social.
- Dirección, zona de servicio y horarios.
- Teléfono, WhatsApp y correo de contacto.
- Enlaces a tus redes sociales.
- Datos legales o fiscales que tengas que mostrar, según tu actividad (consultalo con tu contador).
Usá los mismos datos en toda tu presencia online: en tu web, tu ficha de Google y tus redes. Cuanto más consistentes, mejor entienden los buscadores quién sos.
Los accesos y las cuentas
Averiguá y tené a mano:
- Quién es el titular de tu dominio y cómo se ingresa. Mirá la guía sobre dominio y hosting.
- Tu cuenta de Google (para conectar herramientas como Search Console y Analytics).
- Los accesos a tus redes, si la web las va a conectar.
- Tu correo actual, por si hay que migrarlo.
Compartí las contraseñas de forma segura, nunca por mensajes abiertos, y cambialas al terminar el proyecto si lo preferís.
Referencias: lo que te gusta y lo que no
Guardá tres o cuatro sitios web que te gusten y tres que no. No para copiarlos, sino para entender tu gusto: colores, estilo, tono. También contanos quiénes son tus competidores y qué hacen bien o mal.
Checklist rápida
- Textos en borrador: quiénes somos, servicios, preguntas frecuentes, llamado a la acción.
- Logo en buena calidad y datos de tu marca.
- Fotos propias de tu negocio, trabajos y equipo.
- Datos de contacto, horarios y redes, escritos tal como van.
- Información legal o fiscal necesaria.
- Accesos y titularidad del dominio.
- Referencias visuales y competidores.
Qué pasa si no tenés todo
No pasa nada: se puede empezar igual. Lo importante es avisarlo desde el principio, para acordar qué parte resolvemos nosotros (por ejemplo, redacción o fotografía, que se cotizan aparte) y cómo se ajusta el plazo. Lo que no se cotiza al inicio suele aparecer más tarde como un sobrecosto.
Preguntas frecuentes
¿Tengo que escribir todo yo?
No. Podemos ayudarte a ordenar y redactar, pero necesitamos tu información: nadie conoce tu negocio como vos.
¿Puedo cambiar los contenidos después?
Sí, una web se actualiza. Para los cambios posteriores tenés opciones como la bolsa de horas o el mantenimiento mensual.
¿Qué pasa si mis fotos no son buenas?
Mejor lo sabemos al inicio. Se pueden mejorar, reemplazar por un servicio de fotografía o usar imágenes con licencia adecuada.
Cómo seguir
Cuando tengas el material listo, escribinos y armamos el alcance. Si todavía estás eligiendo qué tipo de sitio necesitás, mirá landing page o web institucional: cuál elegir.