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Dominio y hosting: quién es dueño de qué en tu web

Dominio y hosting: qué son, quién debería ser el dueño de cada uno, cuándo se renuevan y qué datos guardar para no perder el control de tu web.

Por Pixie Estudio5 min de lectura

Cuando alguien te arma una web, dos palabras aparecen enseguida: dominio y hosting. Mucha gente las usa como si fueran lo mismo, pero son cosas distintas, se pagan por separado y, sobre todo, tienen dueños distintos. Entender la diferencia entre dominio y hosting te evita el susto más común: descubrir, años después, que tu web y tu dirección están a nombre de otra persona.

En esta guía te explicamos qué es cada cosa con una analogía simple, quién debería figurar como titular, cuándo hay que renovar y qué datos conviene guardar en un lugar seguro.

Dominio y hosting: la diferencia en una analogía

Pensalo como un local comercial:

  • El dominio es la dirección de la calle y el cartel: tuempresa.com.ar. Es lo que la gente escribe para encontrarte.
  • El hosting es el local en sí: el espacio donde "viven" los archivos de tu web para que esté encendida las 24 horas.
  • La web es lo que hay adentro: el diseño, los textos, las fotos.

Si dejás vencer el dominio, perdés la dirección aunque el local siga ahí. Si dejás vencer el hosting, la dirección apunta a un local cerrado. Y si el contrato del local o la dirección están a nombre de otro, esa otra persona decide qué pasa.

Qué es el dominio

Es el nombre de tu sitio en internet. Se registra por un período (en general, un año) y hay que renovarlo para no perderlo. Los dominios terminados en .ar se registran a través de NIC Argentina, que pide identificarte con tu CUIT o CUIL; los .com y otros se gestionan con empresas registradoras.

Lo esencial: el dominio tiene un titular (la persona o empresa a cuyo nombre está registrado) y una cuenta de acceso donde se administra. Ambos datos importan.

Qué es el hosting

Es el servicio que guarda tu web y la entrega a quien la visita. Se paga de forma recurrente, normalmente todos los meses o todos los años, y su valor depende del tipo de servicio. Suele incluir el certificado de seguridad (el candadito de HTTPS) y, a veces, cuentas de correo.

Si tu web es liviana, el hosting puede ser sencillo; si tiene tienda, muchos visitantes o funciones especiales, necesita más recursos.

Quién debería ser el dueño de cada cosa

La regla general, que vale para cualquier proveedor:

  • El dominio tiene que estar a tu nombre (o al de tu empresa), con un correo tuyo como contacto. Es tu marca: no debería depender de nadie.
  • La cuenta del hosting puede estar a nombre tuyo o del estudio que la administra, pero tenés que poder acceder, exportar tu web y llevártela si un día cambiás de proveedor.
  • El diseño y los contenidos son tuyos cuando el trabajo está pago, salvo que un acuerdo diga otra cosa. Pedí que quede por escrito.

Si hoy no sabés a nombre de quién está tu dominio, es buen momento para averiguarlo. En NIC Argentina podés consultar los dominios .ar; para otros dominios existe la consulta pública "whois" de cada registradora.

Cuándo hay que renovar cada uno

  • Dominio: en general una vez al año. Poné un recordatorio en tu calendario dos meses antes del vencimiento.
  • Hosting: según el plan que hayas contratado (mensual o anual). Verificá que el medio de pago no venza.
  • Certificado de seguridad: muchos hostings lo renuevan solos; preguntá si es así en tu caso.

Un dominio vencido puede tener consecuencias serias: tu web deja de cargar, tu correo profesional puede dejar de funcionar y, pasado un tiempo, otra persona podría registrar tu dirección.

Los datos que tenés que guardar

Armá un documento (o una nota en tu gestor de contraseñas) con:

  • El titular del dominio y el correo de contacto asociado.
  • Dónde está registrado el dominio y con qué usuario se ingresa.
  • Dónde está el hosting, el plan contratado y la fecha de renovación.
  • Quién administra cada servicio (vos, tu proveedor) y cómo contactarlo.
  • Las fechas de vencimiento y cómo se paga cada servicio.

Guardalo en un lugar donde lo encuentres aunque cambie tu equipo. Y usá contraseñas únicas y, si el servicio lo permite, verificación en dos pasos. Los detalles técnicos de cómo se configura un dominio están en la guía sobre registros DNS. Y si vas a conectar tu web a Google, la guía de Google Search Console necesita acceso al dominio.

Señales de alerta

  • Tu proveedor registró el dominio a su nombre y no te da acceso.
  • No sabés dónde está alojada tu web ni quién la paga.
  • Nadie te avisa de los vencimientos y el correo de contacto del dominio es de alguien que ya no trabaja con vos.
  • Te dicen que llevarte la web "no se puede" o que tiene un costo desproporcionado, sin explicación.

Preguntas frecuentes

¿Puedo tener el dominio en un lugar y el hosting en otro?

Sí, es lo más común. Solo hace falta apuntar el dominio al hosting con la configuración adecuada.

¿Qué pasa si cambio de proveedor de hosting?

Podés llevarte tu web y apuntar el dominio al nuevo lugar. Conviene planificarlo para que el sitio no se corte y para no perder el correo.

¿El hosting incluye el dominio?

Depende del proveedor. En los planes de desarrollo de Pixie, el hosting se abona aparte y el registro de un dominio estándar está incluido el primer año, sujeto a disponibilidad. En el mantenimiento mensual el hosting va incluido.

Cómo seguir

Si querés que revisemos a nombre de quién está tu dominio y cómo está configurado tu hosting, escribinos. Si todavía no tenés web, mirá los planes y precios, y para entender todos los costos asociados leé cuánto cuesta una página web en Argentina.